Starlin Castro. (Kathy Willens/AP)

SAN LUIS - Starlin Castro tiene apenas 24 años, pero el torpedero quisqueyano está consciente de que los Cachorros esperan que sea un modelo a seguir para los jóvenes recién convocados al equipo grande.

Dicha encomienda no ha sido nada fácil para Castro, quien acaba de perder a un primo y a tres amigos en un accidente automovilístico en la República Dominicana.

Castro estuvo en la lista de luto del 21 al 26 de agosto. El día después de que regresó a la acción, cometió un error en las bases que pudo haber sido bien costoso.

"Todo el que viene aquí me mira a mí y a (Anthony) Rizzo y tenemos que jugar duro para poner el ejemplo para esos muchachos", dijo Castro. "Somos un equipo joven. Simplemente tenemos que jugar duro. Si los muchachos jovencitos no me ven a jugando con todo, tampoco lo harán".

El viernes, Castro intentó convertir un hit en un triple y fue atrapado en la tercera base, pero el manager de los Cachorros, Rick Rentería, espera que los fanáticos perciban que el dominicano tiene deseos de superarse y que ha mejorado.

"Se trata de un muchacho que se siente muy mal cuando no rinde", dijo el capataz. "Lo toma muy a pecho. La gente quizás no lo crea, pero es así".

En el primer juego de una doble jornada ante los Cardenales el sábado, Castro empalmó su 14to cuadrangular de la temporada para ayudar a Chicago a ganar 5-1. Con ese jonrón, igualó su marca personal y anticipa volarse la cerca de nuevo antes de que concluya la temporada.

Castro se siente cómodo al bate ahora mismo, pero tiene un gran pesar.

"Fue un momento muy difícil para mí", dijo el campocorto, refiriéndose al accidente automovilístico del 20 de agosto. "Perdí a uno de mis mejores amigos, a un primo y a otros dos muchachos del mismo barrio. Cada vez que hablaba como uno de ellos, me decía, 'Nos agrada verte hacer tu trabajo'.

"Cuando vivían, me decían, 'Sigue jugando. Estamos contentos'. Eso es lo que tengo que tener presente. No puedo hacer nada para devolverlos a la vida. El único que sabe por qué (murieron) es Dios y él todo lo hace por algo. Es muy duro. Tratas de ser fuerte. A diario le pido a Dios que me dé fortaleza, porque es algo muy difícil. Todos los días voy a tratar de hacerlos sonreír".