No obstante la derrota, los muchachos del Equipo del Mundo supieron valorar la experiencia de ser considerados los mejores prospectos del béisbol y jugar en un estadio de Grandes Ligas.

MINNEAPOLIS -- Cuando Javier Báez envió un batazo por encima de la pared del jardín central-derecho del Target Field en el sexto inning del Juego de las Futuras Estrellas, los fanáticos de los Cachorros vieron su futuro un poco más brillante también.

El jonrón de dos carreras del prospecto boricua de Chicago fue el momento más destacado para el Equipo del Mundo, ya que representó las únicas anotaciones de dicho conjunto que perdió 3-2 ante el Equipo de los Estados Unidos.

"Me concentré en hacerle buen swing a la bola. Sabía que se iba porque le di bastante bien", reveló Báez sobre el batazo que le conectó al derecho Lucas Giolito, prospecto de los Nacionales. "Pude demostrar el poder que tengo hacia la banda contraria".

El vuelacercas de Báez puso a gozar el dugout de la escuadra dirigida por Bert Blyleven (representando a Holanda), pero la felicidad duró poco. En el cierre de la misma entrada, Joey Gallo se fue para la calle con su propio cuadrangular de dos carreras para darle la ventaja definitiva al Equipo de los Estados Unidos, que ahora ha ganado el evento cinco años consecutivos y 10 de las 16 ediciones de por vida.

No obstante la derrota, los muchachos del Equipo del Mundo supieron valorar la experiencia de ser considerados los mejores prospectos del béisbol y jugar en un estadio de Grandes Ligas.

"Lo que estaba buscando era ganar, pero fue un buen juego", dijo el torpedero boricua del sistema de los Indios, Francisco Lindor, quien participaba en su tercer Juego de las Futuras Estrellas. "Uno nota la diferencia aquí, el clubhouse, el terreno afuera".

Otro veterano del evento era el dominicano Maikel Franco, dos veces participante y ahora aspirante a ser subido por los Filis.

"Fue una experiencia muy bonita; compartí con bastantes prospectos, con bastantes talentos jóvenes y es un orgullo estar aquí y dar lo mejor que yo pude.

"Lo importante es compartir", continuó el tercera base. "No pudimos sacar la victoria hoy, pero sentimos que fue buen juego. Compartimos y lo disfrutamos".

Uno de los jugadores que más calor recibió de parte de la fanaticada local fue el puertorriqueño Kennys Vargas, prospecto de los Mellizos de Minnesota que dio doble en el partido, uno de los ocho hits conectados por el Equipo del Mundo.

"Me sentí súper bien", dijo el apodado "Big Papi II". "Me encantó eso de la fanaticada, la emoción de estar en el terreno. Fue bueno.

"Fue una experiencia emocionante", agregó. "Me motiva a trabajar para alcanzar la meta y con un nuevo enfoque. (Estoy) contento con el trabajo realizado".

La figura del Equipo del Mundo, Báez, tampoco dejó de apreciar la experiencia y, a la vez, causar una buena impresión entre sus compañeros.

"Es un pelotero que tiene tremendo talento", expresó Franco al hablar de Báez. "Le admiro cómo juega".

Sentenció Báez: "Perdimos el partido, pero jugamos duro y lo dimos todo en el terreno. Fue una experiencia bonita y conocí a muchos peloteros latinos que no conocía".