El GG Jeff Luhnow junto al manager de los Astros, Bo Porter. (AP)

HOUSTON - Cuando a los Astros se les pidió que compararan a alguien con Brady Aiken, no vacilaron.

A veces, un equipo le sale corriendo a preguntas como ésa. Houston es una organización con bastante confianza ahora mismo. En la gerencia existe la creencia de que los Astros están por hacer cosas grandes.

Entonces, no le salen corriendo a ese tipo de preguntas. Los Astros ven a Aiken, su primera selección del draft, como una versión más joven de Clayton Kershaw. Son palabras de ellos, no nuestras.

"Esa pregunta se hace mucho", dijo el scout de Houston, Brad Budzinski.

Después, el jefe de Budzinski, el gerente general de los Astros Jeff Luhnow, le pidió que nombraba a otro pitcher similar a Aiken, un ex lanzador del equipo.

"Lo comparo con Andy Pettitte", contestó Budzinski.

No me digas.

Esta es la parte divertida de estar cerca de esta franquicia, de ver su reconstrucción total. Los astros, con todos sus "científicos", abogados y genios con títulos universitarios avanzados, creen que están en la cúspide de tener un éxito espectacular.

Luhnow llegó a Houston hace dos años y medio, luego de supervisar una serie de excelentes drafts con los Cardenales. En los Astros, se le ha permitido hacer las cosas a su manera.

El GG habla de ganar "múltiples campeonatos". Y ahora, ha llegado Brady Aiken.

"Teníamos la oportunidad de elegir al mejor jugador y lo hicimos", dijo Luhnow. "Este es el lanzador de escuela secundaria más avanzado que he visto en mi carrera. Tiene comando como nunca he visto antes. Su material mejoró cuando llegó a este año y ahí es cuando explotó de verdad".

Cuando Luhnow fue contratado, recibió lo que era para él una asignación de ensueño. El dueño Jim Crane prometió darle la libertad de empezar de cero en el departamento de béisbol.

El consenso es que los Astros tenían un sistema de liga menor del promedio cuando llegó Luhnow. Ahora se cree que Houston tiene una de las mejores fincas del béisbol.

Y Luhnow no teme decirlo en voz alta.

"Hemos agregado talento en los últimos tres años que es difícil de obtener", manifestó el ejecutivo. "No se trata sólo de la primera ronda (del draft). Hemos hecho un buen trabajo haciendo selecciones más allá de la primera ronda".

Los Astros pagaron el precio de perder 324 juegos en los últimos tres años. Disminuyó de manera dramática la asistencia. Sin embargo, Crane nunca abandonó el plan. Apoyó a Luhnow en cada momento.

Con la llegada a Grandes Ligas el primera base Jon Singleton y el jardinero derecho George Springer en las últimas semanas, el talento ha comenzado a sentirse en el equipo.

Los Astros confían en que tomaron la decisión indicada al elegir a Aiken, a quien ven como la maquinaria perfecta de pitcheo. Con 17 años, es un zurdo de seis pies y cuatro pulgadas que cuenta con una mecánica bien fluida, casi perfecta. La recta del joven se ha medido entre las 89 y 96 millas por hora, y Houston cree que esa velocidad subirá con la edad y la madurez. Ven a un muchacho que podrá recordarle a la gente a Pettitte.

Pero los Astros veían más allá de todo eso. Observaron una ética de trabajo, una confianza y un aplomo que tenía su scout del sur de California, Budzinski, "dando golpes a la mesa" por seleccionarlo.

No hay garantías. Los lanzadores jóvenes caen mucho. Pero debido a lo antes mencionado, los Astros creen que hicieron otra selección que cambiará la franquicia.

Alguien le preguntó a Luhnow por la presión que viene con tener la primera selección (tres años seguidos ahora) y las consecuencias de la mala fama en caso de no elegir bien.

"Es una oportunidad para los Astros", dijo Luhnow sin vacilar. "No lo vemos como presión. No hay garantías en la vida. Algunos jugadores fracasan cuando crees que van a triunfar.

"Nos pusimos en una posición de elegir al mejor pelotero y con la mejor oportunidad de causar el mayor impacto y ayudarnos a alcanzar nuestra meta, que es ganar múltiples campeonatos".