Wrigley Field. (Scott Olson/Getty Images)

CHICAGO - La familia Ricketts, que había retrasado la renovación del Wrigley Field para negociar con los dueños de las azoteas de los edificios que rodean al estadio, ahora planea continuar con la restauración del viejo parque y colocar carteles adicionales en los jardines.

El propietario de los Cachorros, Tom Ricketts, les envió una carta y un video a los fanáticos del equipo el miércoles, en el que afirma que "el equipo y sus aficionados están primero".

Ricketts dijo que presentará un revisado plan de expansión a la Comisión de Sitios Históricos de Chicago, en el que pedirá la aprobación de varias incorporaciones de la propuesta original para agregar varios carteles y una revisada configuración de butacas en los jardines. Si se aprueba, Ricketts dijo que están listos para iniciar su construcción.

El Consejo de la Ciudad de Chicago aprobó en julio del 2013 un plan de US$500 millones para remodelar el Wrigley Field, que incluye su primera pantalla gigante, mejoras a los vestuarios y un hotel del otro lado de la calle.

Los Ricketts, quienes están financiando de manera privada el proyecto, habían dicho previamente que no llevarían a cabo el plan de renovación hasta que la Asociación de Dueños de Azoteas de Wrigleyville asegurara que no demandarían al equipo por bloquear la vista desde sus propiedades. Pero los dueños de las azoteas han dejado en claro que a pesar de la aprobación del Consejo de la ciudad y los derechos contractuales de los Cachorros, tienen previsto entablar demandas para detener los planes de expansión y renovación.

"Hemos pasado horas interminables tratando de negociar con los dueños de las azoteas", subrayó Ricketts. "No hemos llegado a un acuerdo con ellos en cuanto a resolver la disputa. Esto tiene que terminar. Es hora de seguir adelante".

Ricketts dijo que espera evitar "ir a la corte" para lidiar con los dueños de las azoteas.