Hank Aaron en el momento de dar su HR 715 en G.L. (AP)

ATLANTA - Cuarenta años después, Hank Aaron valora la oportunidad de rememorar sin tener que lidiar con la ira, temor y presión indeseados que lo consumieron mientras creaba lo que todavía permanece como uno de los momentos más celebrados en la historia del béisbol.

Los fanáticos del Rey de los Deportes han visto a través de los años el video del histórico cuadrangular que Aaron dio el 8 de abril de 1974, y lo reconocen como el momento en el que el "irrompible" récord de Babe Ruth fue superado.

Pero mientras Aaron reflexiona sobre su famoso jonrón que mandó sobre la barda del jardín izquierdo en el Atlanta-Fulton County Stadium aquella noche de abril hace 40 años, el ex cañonero no recuerda tanto el júbilo que generó como el alivio que sintió después de haber recibido cartas de odio y amenazas racistas, además del aumentado escrutinio de parte de la prensa.

"A veces pienso en ello, y fue un momento que debí haber disfrutado y celebrado en grande", reconoció Aaron. "Luego miras hacia atrás y te das cuenta de que no fue así, porque había tantas otras cosas que estaban involucradas en la vida. Todas esas cosas de las que la gente hablaba, cosas detestables".

El tiempo no necesariamente ha sanado todas las heridas creadas por las amenazas y mensajes de odio que tenían como blanco a Aaron mientras éste se acercaba al récord de Ruth. Pero a sus 80 años de edad, "El Martillo" al menos ahora saborea el hecho de que también hubo muchos fanáticos que celebraron la hazaña que una vez más llamará la atención en el mundo del béisbol esta semana.

Los Bravos tenían previsto celebrar el 40mo aniversario del histórico cuadrangular No. 715 de Aaron previo al partido del martes en contra de los Mets. Tras haberse recuperado de una fractura en la cadera izquierda que sufrió en febrero, Aaron estará presente para recordar la hazaña junto a amigos y ex compañeros que están programados para asistir al evento.

"Cuarenta años es bastante tiempo", exclamó Aaron. "Piensas en ello y dices, 'Bueno, no hay forma de que 40 años hayan pasado tan rápido' Pero es la realidad. Estoy emocionado por ello".

Se espera que el Comisionado de Grandes Ligas, Bud Selig, esté presente en el evento del martes para honrar a su gran amigo. Selig idolatró a Aaron durante su juventud como aficionado de los Bravos de Milwaukee, y posteriormente contó con Aaron como jugador cuando era propietario de los Cerveceros. Con el paso de los años, ambos han desarrollado una amistad y relación cercana.

Entre las personalidades que fueron invitadas al evento se encuentra un cuarteto -- Al Downing, Dusty Baker, Darrell Evans y Tom House - que vivió muy de cerca el histórico cuadrangular. Mientras que el zurdo de los Dodgers Downing fue el lanzador que permitió el histórico batazo, Baker estaba en el círculo de espera y Evans se encontraba en la primera base. House fue quien atrapó la bola en el bullpen de los Bravos.

"Hay muchas cosas que sucedieron en ese momento", subrayó Aaron. "Hablas del jonrón y hablas acerca de estar aislado hasta el punto de no sentir que eres parte de un equipo".

El director del clubhouse y encargado de los viajes de los Bravos, Bill Acree, recuerda a Aaron como "uno de los muchachos más normales en el clubhouse". Pero Acree también tiene recuerdos de cómo al legendario cañonero se le negó la oportunidad de seguir bromeando e interactuar con sus compañeros por un poco más de un año antes de que rompiera el récord.

Una vez que era inminente que rompería la marca de Ruth, Aaron fue asediado por los medios y recibió amenazas contra él y su familia. Como respuesta, se le asignó un guardaespaldas y fue obligado a permanecer en un hotel diferente al de sus compañeros.

"No era algo divertido para él", relató Acree. "Era divertido para la gente alrededor de todo eso. No era divertido para la gente que estaba involucrada".

Mientras los Bravos arrancaban la temporada de 1974 en Cincinnati, la intención de mantener a Aaron fuera del lineup para asegurarse de que rompiera el récord en Atlanta fue truncada por el mandato del entonces Comisionado Bowie Kuhn, quien exigía que Aaron jugara en al menos dos de los tres partidos programados para esa semana inaugural en contra de los Rojos. Aaron igualó el récord de Ruth cuando conectó su HR No. 714 durante su primer turno al bate en el Día Inaugural. Como lo dictó el destino, el cañonero no se voló la barda durante los otros cinco turnos que tuvo en Cincinnati esa semana.

Baker le relató recientemente a MLB.com que Aaron le dijo que iba a conectar de cuadrangular mientras caminaba hacia el plato en el cuarto inning del juego inaugural en Atlanta. Aunque lució como un profeta, Aaron no hizo dicho pronóstico con la intención de jactarse. Simplemente estaba decidido a ponerle fin a un período de desgaste mental durante el cual se sintió aislado y temeroso de lo que podía sucederles a sus amigos y familiares.

"Creo que le hice ese comentario a Dusty quizás tres o cuatro veces", recordó Aaron. "Sólo sentí dentro de mi mismo que antes de que esa noche terminara, yo iba a conectar un jonrón".

Aaron terminaría dando 40 vuelacercas más durante el resto de su carrera, la cual concluyó donde empezó, en Milwaukee. Jugó sus últimos dos años con los Cerveceros, equipo que nació después de que los Bravos se mudaran a Atlanta.

El récord de Aaron de 755 cuadrangulares de por vida fue superado en el 2007 por Barry Bonds, quien finalizó su carrera con 762 bambinazos y ha sido uno de los peloteros más cuestionados de la denominada Era de los Esteroides en Grandes Ligas.

Mientras Aaron agradece el hecho de que algunos fanáticos todavía lo reconocen como el rey de los cuadrangulares de todos los tiempos, el ex toletero cree que su verdadera hazaña fue haber empujado más carreras (2,297) que cualquier otro jugador en la historia de Grandes Ligas. También fue llamado al Juego de Estrellas en 24 ocasiones y posee los records de todos los tiempos de extrabases y total de bases alcanzadas. Pete Rose y Ty Cobb son los únicos dos peloteros que conectaron más imparables de los 3,771 que Aaron dio.

Aaron será recordado por siempre como el hombre que superó al Bambino. Pero durante las últimas cuatro décadas, los fanáticos del béisbol han adoptado una gran apreciación por el hecho de que la condición de Aaron como uno de los más grandes jugadores de todos los tempos es producto de mucho más que solamente su total de cuadrangulares.

"Significa mucho para mí", comentó Aaron. "No soy el tipo que se jacte de ciertas cosas. Jugué este deporte porque amo el béisbol. Fue un gran reto para mí. Estoy muy emocionado porque la gente, por primera vez, ha aceptado que todo lo que logré debería ser apreciado. Eso me hace sentir bien".