José Fernández. (AP)

ORLANDO, Florida -- Tras ser reconocido como el Novato del Año en la Liga Nacional, el abridor cubano de los Marlins, José Fernández, tuvo casi una docena de entrevistas con varios reporteros y canales de televisión. Como siempre, el joven serpentinero las manejó de manera perfecta, agradeciendo a la gente indicada y diciendo lo correcto.

"Me siento muy bendecido", dijo el derecho en varias ocasiones.

Muchos estarían bastante impresionados al escuchar y observar a Fernández, además de recordar que solamente tiene 21 años de edad y que su carrera en las Grandes Ligas hasta ahora ha comenzado. Cuando las entrevistas concluyeron, todavía tenía otra cosa que hacer. Nadie le aconsejó que lo hiciera. Lo hizo por cuenta propia.

Antes de salir del área de entrevistas, Fernández saludó a cada técnico de televisión, encargado de sonido y productor, uno por uno, para agradecerles su trabajo.

Sería difícil señalar cada motivo por el que a los Marlins les encanta tener a este muchacho en su equipo. Sin embargo, en un día lleno de emociones y felicidad, este último gesto habló a voces.

Fernández parece ya ser la cara de una franquicia que necesita cambiar la conversación sobre en qué dirección va y cómo va a llegar hasta ahí. Pero eso es solamente el comienzo. Fernández parece estar rumbo a ser una de las caras de la Gran Carpa.

El abridor simboliza todo lo que el juego busca ser, no solamente porque tiene una recta de 95 millas por hora y una tremenda presencia en el montículo, sino también su compromiso de ser un buen ciudadano del sur de la Florida, un ejemplo para la juventud y contribuir a la comunidad de la manera que pueda.

Fernández también tiene una determinación y una confianza de que que puede alcanzar cualquier meta que se proponga.

"Es alguien muy especial", manifestó el dueño de los Marlins, Jeffrey Loria.

Loria destacó la inteligencia, la calma, la ética de trabajo y los dotes físicos de Fernández. Pero lo que más impresiona al propietario es la humildad y la dignidad de su abridor.

Varias cosas que hizo Fernández pueden ser medidas con estadísticas. En 28 aperturas antes de que los Marlins le dieran fin a su temporada, posiblemente fuera el mejor derecho en Grandes Ligas. Solamente el zurdo Clayton Kershaw (Cy Young de la Nacional) tuvo una mejor efectividad (1.83 contra 1.93 de Fernández), mientras que Fernández ocupó el primer lugar de ambas ligas al controlar a sus oponentes a un promedio de .182.

También hubo otro aspecto que no le agradó a muchos. En ocasiones, Fernández demostró todo su entusiasmo. En un juego cuando el receptor de los Bravos, Brian McCann, seguía bateando de foul sus lanzamientos, Fernández miró hacia el plato y dijo, "¿Qué tengo que tirar para retirarte?"

Fernández lo dijo bromeando y con el respeto que un gran competidor le demuestra a otro. Y luego a finales de la temporada, provocó la ira los Bravos cuando respondió a las palabras de intimidación de Atlanta.

Cuando Fernández conectó cuadrangular en el mismo encuentro, corrió por las bases con mucha emoción y escupió cerca de la tercera base como respuesta a los insultos del antesalista Chris Johnson. McCann, furioso, enfrentó a Fernández después de que éste pisó el plato y ambas bancas se vaciaron. Fernández se reunió con McCann después del juego para disculparse.

Fernández se disculpó por entusiasmarse más de la cuenta, pero a fin de cuentas éste es un muchacho que desertó de Cuba y que está viviendo un sueño. Su felicidad es indescriptible porque hace lo que siempre ha deseado hacer.

Eso no es nada malo, especialmente porque este muchacho es bastante bueno y honesto, porque les ha dado a los aficionados del sur de la Florida un gran motivo para volver al estadio.

Los Marlins obviamente tienen mucho camino por recorrer luego de perder 100 juegos, pero con Fernández y otros cuatro jóvenes tienen lo que puede ser una rotación especial. El venezolano Henderson Alvarez, Nathan Eovaldi y Jacob Turner estuvieron con el equipo grande la campaña pasada y su selección de primera ronda en el draft amateur del 2012, Andrew Heaney, podría subir a las Grandes Ligas la próxima temporada.

Miami todavía necesita mucha ayuda en su ofensiva y tiempo para que el talento joven pueda pulirse. Pero hay pocas franquicias con más juventud en su rotación que los Marlins. Todo comienza con Fernández, lo que significa un gran paso hacia adelante.