NUEVA YORK -- Quizás nunca sabremos de qué están acusados Alex Rodríguez y Ryan Braun en la investigación de las Grandes Ligas sobre la clínica Biogenesis -- si no son penalizados.

Eso es porque los detalles seguramente van a quedar enredados en una telaraña legal entre la MLB, el gremio de jugadores y probablemente un árbitro, éste último el encargado de determinar que no se justifica una sanción.

El dilatado proceso virtualmente asegura que cualquier suspensión sería cumplida en el 2014.

Entre los asuntos legales que han aflorado: ¿Tiene el comisionado de las mayores el derecho a anunciar suspensiones antes de que la disputa sea decidida por un juez de arbitraje? ¿Puede un jugador que no ha sido sancionado previamente bajo el programa antidopaje ser suspendido más de 50 juegos por múltiples violaciones?

Tres personas familiarizadas con la pesquisa dijeron que si los jerarcas de Grandes Ligas y el gremio no llegan a un acuerdo sobre el proceso, es muy probable que le pidan al árbitro Fredric Horowitz que decida. Las personas hablaron a condición de preservar el anonimato porque no estaban autorizadas a hacer declaraciones públicas.

Las Grandes Ligas se han pasado la mayor parte del año investigando a unos 20 jugadores por sus vínculos con Biogenesis of America, incluyendo a A-Rod y Braun, dos ganadores del premio al Jugador Más Valioso. El Miami New Times informó en enero que la cerrada clínica de envejecimiento en Florida había distribuido sustancias prohibidas a jugadores de las mayores.

Abogados de la oficina del comisionado han interrogado a jugadores. Pero muchos, incluyendo Braun, se han negado a responder a preguntas sobre sus nexos con Biogenesis, dijeron las tres fuentes. Braun fue entrevistado a finales de junio y Rodríguez lo hará este viernes.

Braun y Rodríguez han dicho que no hicieron nada que merezca un castigo.

ESPN y el diario New York Daily News fueron los primeros medios en informar sobre las negativas de los jugadores para responder a las preguntas de las Grandes Ligas. MLB espera completar las entrevistas a los jugadores a mediados de julio, pero no está seguro si podrá conseguirlo. Entonces tendrá que decidir que castigos planea imponer.

El reglamento antidopaje señala una suspensión de 50 partidos por una primera infracción; 100 por la segunda; y expulsión de por vida por la tercera. Entre los jugadores vinculados a Biogenesis, Melky Cabrera, de Toronto; Bartolo Colón, de Oakland; y Yasmani Grandal, de San Diego, han cumplido ya suspensiones de 50 juegos.

El acuerdo especifica que si una suspensión por primera violación es apelada por el gremio, la violación no puede ser dada a conocer a menos que el castigo sea ratificado tras un arbitraje.

Pero también existe una estipulación que indica que "la oficina del comisionado podría difundir el castigo de un jugador si las denuncias sobre la infracción previa de un jugador a la política fueron difundidas por medio de una fuente que no hubiese sido la oficina del comisionado o un equipo" o sus empleados. Las partes o el árbitro deberán dilucidar si las versiones de prensa sobre Biogenesis caben dentro de esa estipulación.

Cada caso sería abordado de manera individual en los arbitrajes, lo cual demoraría el proceso en los que las partes se ponen de acuerdo para tener audiencias con Horowitz o buscan otros árbitros.

Los tres jugadores que ya purgaron sanciones podrían argumentar que no pueden ser sancionados bajo una normativa que prohíbe castigos múltiples por lo mismo. Tampoco pueden ser castigados por conducta que se produjo antes que recibieron una notificación de un positivo.

Sería complicado sancionar a jugadores que rechazan responder a las preguntas.

El comisionado Bowie Kuhn suspendió a Ferguson Jenkins en septiembre de 1980, luego que el lanzador de Texas fue detenido en Toronto y se la acusó de posesión de cocaína, hachís y marihuana. Kuhn escribió a Jenkins indicando que impuso la sanción debido a que el lanzador "declinó cooperar con la investigación".

Tras una apelación, el árbitro Raymond Goetz anuló la suspensión dos semanas después.

"Como asunto práctico, el comisionado buscaba que Jenkins arriesgara su defensa ante un tribunal. Aunque esto no viola principios constitucionales o el código penal, esto va en contra de los valores morales de nuestra sociedad en los que se sustenta el principio legal de no auto incriminarse.

En el caso de Biogenesis, un árbitro deberá dictaminar si negarse a responder preguntas cuando no se han radicado cargos es algo que se debe castigar al amparo del reglamento antidopaje.

Horowitz, alguien con experiencia de varias disputas en el béisbol y el hockey profesional, fue nombrado como el árbitro del béisbol en junio del año pasado. Shyam Das, quien fungió en el cargo desde 1999, fue despedido en mayo de 2012, tres meses después de revocar una suspensión de 50 juegos en contra de Braun. Das dictaminó que la muestra de orina del pelotero de Milwaukee no fue procesada de acuerdo con los requisitos del reglamento.