José Valverde.

HOUSTON - José Valverde se encuentra de nuevo en el lugar que considera le corresponde: en la parte trasera del bullpen de Detroit, cerrando los juegos de los Tigres y celebrando cada salvamento.

Cuando los Tigres estaban necesitados de un cerrador apenas un par de semanas después del inicio de la temporada, acudieron al dominicano de 35 años de edad, a quien firmaron a un contrato de un año.

Valverde ha hecho tres presentaciones por los Tigres esta temporada en las que suma dos salvamentos. No ha permitido carreras ni hits.

En su personalidad no hay cambio alguno. Como acostumbra, sigue despachando al bateador contrario con una recta y celebra con un baile en el montículo.

"Gozo el juego", dijo Valverde con su perpetua sonrisa. "Tienes que disfrutar todos los buenos momentos. Cuando tienes una mala experiencia, hay que dejarla a un lado. Siempre voy a ser el mismo".

"Disfruta lo que hace", dijo el capataz de los Tigres, Jim Leyland, acerca de Valverde. "Ha salvado muchos de nuestros juegos. Es buena gente, se divierte mucho y es un buen compañero. Nos sentimos muy bendecidos de tenerlo con nosotros otra vez".

Valverde registró 110 rescates en sus primeras tres campañas con los Tigres, incluyendo 49 salvamentos en el 2011, su mejor marca de por vida.

Detroit decidió no retenerlo después de la campaña del 2012, pero Valverde lanzó brevemente por Clase A Lakeland y, cuando el bullpen por comité no dio resultados, los Tigres le dieron un contrato de liga mayor para que ocupara el puesto de taponero.

"He cumplido con la tarea que se me ha asignado", dijo Valverde. "Tuve 35 salvamentos (el año pasado). Mi recta es engañosa. Todo ha salido bien hasta ahora. Mi recta ahora es de 92, 94 millas por hora".