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Los Rangers de Texas están en posición de adueñarse del invierno. ¿Zack Greinke? Sigue siendo probable. ¿Josh Hamilton? También hay buenas posibilidades de que regrese a Arlington. ¿Justin Upton? Hay que estar pendientes.

A veces, la tarea más difícil para un gerente general es reforzar a un equipo que de por sí es bastante bueno. Pero Jon Daniels parece estar decidido a mejorar su escuadra de manera dramática, quizás hasta el punto de convertirla en la mejor del béisbol.

Hay muchos componentes y todo podría venirse abajo en cualquier momento. Greinke no parece tener prisa para tomar una decisión, aunque es casi seguro que el dinero ya no es un problema y los Dodgers y los Angelinos han dado a entender que ya no tienen interés en sus servicios. Mientras que los clubes del sur de California están frustrados porque Greinke aún no ha tomado una decisión, Daniels ha estado trabajando en otras cosas.

Hamilton sigue buscando una mejor oferta. Los Rangers comenzaron las negociaciones con una oferta de tres años, pero quizás estarían dispuestos a agregar una cuarta temporada. Hamilton desea un contrato de seis años. Por lo tanto, continúa evaluando otras opciones.

Los Medias Rojas y los Marineros han demostrado interés en el cañonero, pero no se sabe si le han hecho una oferta. Dentro de la industria, se cree que los Yankees serán uno de sus pretendientes.

De ser así, Hamilton probablemente terminaría en el Bronx. Pero el gerente general de Nueva York, Brian Cashman, sigue empeñado en mantener la nómina del club por debajo de los $189 millones para evitar el llamado " impuesto de lujo" en el 2014.

Desde el principio, los Rangers han estado confiados de que tendrán la oportunidad de igualar las demás ofertas que reciba Hamilton. Daniels se ha mantenido en contacto y todo luce indicar que ha dejado en claro lo que el club está y no está dispuesto a hacer para llegar a un acuerdo.

Mientras tanto, Daniels no ha escatimado esfuerzos para armar un paquete de jugadores con el cual podría conseguir a Upton de los Diamondbacks. En diferentes momentos, ha entablado conversaciones con los Indios y los Rays.

Daniels considera que Upton, de 25 años de edad, está destinado a convertirse en uno de los jugadores élite del béisbol, alrededor del cual un equipo podría construirse. Al escuchar ofertas por Upton, Arizona se está dando de cuenta del concepto tan alto que los demás equipos tienen del guardabosque.

El gerente general de los D-backs, Kevin Towers, no hará emovimiento alguno si no recibe a cambio un campocorto y un abridor de lujo. ¿Estaría satisfecho con el venezolano Elvis Andrus y James Shields?

Daniels también está tratando de canjear a Michael Young y quizás al quisqueyano Nelson Cruz.

Si los Rangers comienzan el 2013 con Greinke, Matt Harrison y Yu Darvish al frente de su rotación, no tendrán nada que envidiarles a otros equipos con respecto a sus primeros tres abridores. Tendrían brazos de calidad detrás de esos tres, especialmente el joven venezolano Martín Pérez. Y si construyen su lineup alrededor del dominicano Adrián Beltré, Hamilton y Upton, asustarán a los demás clubes.

Hay riesgos, por supuesto. Young ha sido el líder del clubhouse de Texas, pero quizás no tendría mucho tiempo de juego en un equipo renovado de los Rangers. Con tal de traspasarlo a los Filis, Daniels se ha ofrecido a pagar más de $10 millones de los $16 millones que se le deben a Young, quien tendría que aprobar el canje.

Aun si Daniels agrega a Greinke, Hamilton y Upton, podría mantener su nómina por debajo de los $170 millones. Haga lo que haga, tendrá un equipo muy bueno. También dice estar interesado en darles más responsabilidad a sus jugadores jóvenes - el curazoleño Jurickson Profar, el infielder Mike Olt, Pérez y el jardinero cubano Leonys Martín.

Daniels considera que dichas figures traerían producción y energía al clubhouse. Pero si puede agregar a Greinke y a Upton y retener a Hamilton, le habrá dado a su equipo un nuevo "look" y una infusión de talento.

Hace tiempo, Daniels se estableció como uno de los ejecutivos más astutos del béisbol. Este último capítulo de su carrera podría corroborar esa percepción.