Son dos jugadores que pueden darle vuelta a una franquicia, y rápidamente. Elevarían las expectativas y ventas de boletos inmediatamente, y serían tema de conversación. Ambos son buenas personas, dos individuos a quienes les deseas lo mejor. Por eso, varios equipos parecen estar interesados en comenzar a reclutarlos.

Hasta que Josh Hamilton y Zack Greinke decidan sus nuevos equipos para el 2013, este mercado de temporada muerta podría avanzar bastante lento. Después de que las principales piezas encuentren sus nuevos hogares, el siguiente nivel de agentes libres podrá comenzar a calcular sus propios valores. Con el arranque de las Reuniones Invernales en Nashville desde el 3 de diciembre, los equipos esperan que se aclare un poco más el panorama en torno a Hamilton y Greinke.

Lo que hace más interesante todo esto es lo siguiente: Aunque ambos se encuentran en el mejor momento de sus respectivas carreras -- Greinke tiene 29 años de edad, Hamilton tiene 31 -- ninguno de los dos llega sin interrogantes.

Ninguno de los dos ha tenido un recorrido sin obstáculos, y existen clubes que parecen ver sus posibles contrataciones más riesgosas de lo normal. Sin embargo, existe una gran cantidad de equipos que creen que lo positivo opaca los puntos negativos e insinúan que Greinke y Hamilton firmarán enormes contratos.

Primero está Hamilton. Parece ser la mayor interrogante debido a que sus problemas son complejos. En su mejor momento, es por mucho uno de los tres mejores jugadores en la Gran Carpa, un pelotero que hace ver el juego muy fácil.

En sus últimas tres campañas con los Rangers, ha promediado 34 dobletes, 33 jonrones y OPS (porcentaje de embasarse más slugging) de .932. También ha jugado un promedio de 134 encuentros por año, así que el equipo que adquiera sus servicios debe entender que perderá tiempo de vez en cuando.

Otro factor es que en ocasiones parece perder el enfoque. No parece estar concentrado en el plato, ni en los jardines. Luce indiferente durante sus turnos al bate y su juego en las praderas es casi vergonzoso.

Por ejemplo, en un partido el 26 de mayo contra los Azulejos, Hamilton jugó pese a que sufría una gripe. Su porte aquel día fue terrible. Lucía sin respuestas con el bate y en los bosques parecía que iba a desmayarse en cualquier momento.

Pero con los Rangers abajo por una carrera en el cierre de la 13ra entrada, el cañonero conectó un cuadrangular de dos carreras para darle la victoria a Texas.

Hubo ocasiones en que lució como el pelotero que posiblemente conquistaría la Triple Corona de bateo. Para la mañana del 1ro de junio, bateaba .368 con 21 vuelacercas y 57 remolcadas.

Era impresionante. Parecía que los Rangers iban "paseando" hacia otro título de la División Oeste de la Liga Americana, con ventaja de 5 ½ juegos.

Pero Hamilton bateó .233 en junio, mes en que se ponchó 35 veces en 94 turnos. De repente lucía perdido y nunca pudo recuperar completamente su nivel. Sus números al final fueron excelentes, pero no fueron consistentes.

Tuvo un promedio de solamente .245 después del 31 de agosto. Cuando los Atléticos barrieron la última serie del año ante Texas para ganar la división, Hamilton bateó de 13-2 sin jonrones y con seis ponches. En el juego 161 de la temporada trató de atrapar un elevado con demasiada confianza y lo dejó caer.

Cuando los Rangers más lo necesitaban, Hamilton simplemente no apareció. En los siguientes días del final de la temporada regular, parecía que Texas no le haría ninguna clase de oferta, mucho menos una que se aproximara a los US$100 millones.

Las emociones se han calmado en las semanas siguientes. Los Rangers respiraron profundo y trataron de observar el panorama completo: la enorme producción , además del jugador que se pierde muchos juegos y en otras ocasiones no parece estar concentrado.

Algunos directivos se preguntan si los años de adicción al alcohol y las drogas terminarán acortando la carrera de Hamilton. Mientras que aún está por verse cuál será la respuesta, podemos señalar lo siguiente: Incluso con todos los puntos negativos, Hamilton es el jugador más electrizante disponible en el mercado este invierno.

Se piensa que los Medias Rojas han estado observando el historial del guardabosque. Los Filis al menos han expresado un interés. A los Rangers les gustaría retenerlo si el precio y los años les convienen.

Por su parte, Greinke viene con algunos problemas, aunque no de la misma magnitud de Hamilton. Es más joven, por dos años, pero se perdió la mayoría del 2006 debido al síndrome de ansiedad social y depresión.

Desde que regresó a la acción, no se ha ausentado. Y en las últimas cinco temporadas ha brillado, al promediar 32 aperturas y 207 entradas por campaña con 3.39 de efectividad. Ha tirado más de 200 episodios en cuatro de las últimas cinco temporadas.

Su historial ha causado que algunos especulen que los clubes de mercado grande no estén interesados. Pero Greinke no tomó en serio esa idea y les expresó a sus amigos que no tendría problema en ningún ambiente.

Por el momento, parece ser uno de los agentes libres de alto perfil con más pretendientes. A los Angelinos les gustaría retenerlo. A los Rangers les gustaría llevárselo. Y algunos directivos piensan que los Dodgers están dispuestos a seguir invirtiendo bastante dinero para adquirirlo.

Es posible que aquellos tres equipos crean que Greinke los haría lo suficientemente buenos para ayudarles a conquistar la Serie Mundial del 2013. Esos conjuntos lo ven como una de las piezas que les puede dar un campeonato.

Para Greinke y Hamilton, hubo ocasiones en las que parecía que ninguno llegaría a estas alturas, y posiblemente eso los hace valorar más sus logros. Muchos se atreverían a decir que esta temporada muerta es el momento de ambos.