Bruce Bochy, quien suma más de 1,450 victorias en su carrera como mánager, ha tenido la fortuna de contar con cerradores de lujo que han preservado casi la mitad de esos triunfos. En su época con los Padres, ese taponero era Trevor Hoffman. En los Gigantes, su hombre de confianza en el noveno hasta ahora ha sido Brian Wilson, quien registró 35 rescates o más en cada una de las cuatro temporadas antes del 2012.

Pero este año, y sobre todo durante los últimos dos meses de la campaña actual, Bochy no ha tenido un relevista fijo para el noveno inning, sino varios.

Para Bochy, quien se encuentra en su 18va temporada como capataz de Grandes Ligas, ha sido una experiencia nueva.

"Ha sido muy diferente, para ser sincero", dijo Bochy la semana pasada. "Cuando tienes a un solo cerrador, sabes que vas a acudir a él en el noveno, un inning en para la que no piensas dos veces a quién vas a usar. Pero este año es diferente, porque utilizamos a dos o tres muchachos en ese episodio".

Sea lo que sea que haya sido necesario para sacar la casta, los relevistas de los Gigantes lo han hecho. El resultado: El título del Oeste de la Liga Nacional y una oportunidad para los campeones del 2010 de volver a la gloria.

Esta vez, hizo falta un esfuerzo en equipo en la novena entrada para llegar a este punto.

Tras perder a Wilson para toda la temporada en abril, el derecho dominicano Santiago Casilla asumió el rol de cerrador durante gran parte de la primera mitad. Pero los Gigantes comenzaron a darles la bola a otros relevistas en el noveno después de que Casilla malograra cuatro oportunidades de rescate en julio. Al acercarse la recta final, Bochy y el coach de pitcheo Dave Righetti apostaron por un bullpen "por comité". Después de un juego en San Luis durante la primera semana de agosto, reunieron a todos los relevistas para trazar un plan.

El zurdo veterano Jeremy Affeldt, quien es parte de un bullpen que se ha mantenido casi intacto desde el 2010, ha presenciado el uso del cerrador "por comité" en el pasado y sabe que las posibilidades de éxito no son muy confiables.

"No es la manera convencional de hacer las cosas, y no diría que sea la forma correcta siempre, pero ha dado muy buenos resultados", dijo Affeldt.

Con este grupo, luce ser la estrategia perfecta. Colectivamente, el "comité" ha logrado 18 salvamentos en 20 oportunidades en los últimos dos meses. Sergio Romo ha conseguido nueve de esos rescates en igual número de oportunidades, seguido por el boricua Javier López (seis) y Affeldt (1). El derecho Clay Hensley también aportó un salvamento y Casilla logró otro durante el fin de semana para llegar a 25.

"Todo el mundo ha estado en la misma página desde esa reunión en San Luis", dijo Affeldt. "Nos dijeron, 'Esto es lo que tenemos que hacer,' y nosotros respondimos, 'Bueno, vamos'".

Eso, por supuesto, ha sido la clave. Si estos relevistas experimentados, quien colectivamente le habían preparado la mesa tan fielmente a Wilson durante las últimas dos temporadas, no hubieran cooperado, los Gigantes estarían en una posición muy diferente. O quizás hubiesen intentado adquirir a un cerrador en agosto mediante un canje.

En lugar de eso, Bochy recibió exactamente lo que esperaba de su bullpen.

"Hemos trabajado con tremendo grupo de relevistas, tanto zurdos como diestros, muchachos que han cumplido a la hora de hacer todo lo que esté a su alcance para ayudar a ganar el partido, dejar las agendas personas a un lado y no preocuparse por quién se lleve el rescate", dijo Bochy. "Todos están haciendo bien su trabajo, cumpliendo con su rol y ha funcionado. Estos muchachos han hecho lo que le ha convenido al club".

Para Romo, así es como los Gigantes hacen las cosas, desde el cuerpo de relevistas hasta el resto del clubhouse.

"No hay ni un hueso egoísta en este cuerpo ni en nadie en este equipo", dijo Romo, quien ha logrado 14 salvamentos en 15 oportunidades.

El cuerpo de relevistas ha demostrado eso mismo con su esfuerzo en las entradas finales.

"Primero que nada, estoy muy orgulloso de ser parte de este bullpen", manifestó Romo. "Estamos bien armados y eso lo hemos demostrado a lo largo de la temporada. Cuando pierdes a un pitcher como Wilson, no es cuestión de tratar de reemplazarlo, sino de hacer lo que puedas para cumplir. No es que nos pidan que hagamos más de la cuenta ni algo extra - lo que tenemos que hacer es sacar los outs. Ahora tienes que hacerlo en un inning o una situación diferente".

Y hay ocasiones en la que la situación cambia, especialmente últimamente. López puede empezar el noveno inning contra un zurdo y después darle la bola a Romo o al revés. Con este grupo, a los Gigantes no les da reparo aprovechar los enfrentamientos de bateador izquierdo vs. zurdo y derecho contra derecho, incluso en la novena entrada.

Eso podría ser muy útil en la postemporada, cuando ese tipo de enfrentamientos puede cambiar el curso de un juego y hasta de una serie.

"No hay muchacho en este bullpen que no pueda manejar una situación en cualquier momento del juego. La confianza de uno en el otro está ahí", dijo Romo.

Cuando se trata de dominar a los bateadores contrarios en juegos reñidos de cara a la postemporada, Bochy tiene un arsenal a su disposición y sabe muy bien cuál brazo elegir en el momento preciso.

"Soy afortunado de contar con cuatro o cinco muchachos que se sienten cómodos lanzando al final de un juego y ése es otro motivo por el que ha funcionado, porque hemos tenido a muchachos que han sido preparadores de mesa durante mucho tiempo y pueden apoyarse en esa experiencia", dijo Bochy.

El resultado es que Bochy no tiene un cerrador para el noveno inning, sino varios.

"Ha sido muy diferente, pero muy divertido", expresó el piloto.