KANSAS CITY -- Por tercer año consecutivo, el Equipo del Mundo perdió el Juego de las Futuras Estrellas ante el Equipo de Estados Unidos.

Esta vez el partido -- que terminó 17-5 -- se le fue de las manos a la escuadra de los prospectos nacidos fuera de EE.UU. Pero como ha sido el caso en las derrotas anteriores, nada pudo aguarles la fiesta a los jóvenes latinoamericanos que participaron.

"Jugamos duro, dimos todo lo posible, dimos el 100% y le metimos mano", dijo el jardinero dominicano Oscar Taveras, del sistema de los Cardenales de San Luis. "Uno está súper contento, porque nunca había jugado en un estadio así.

"Fue bueno compartir con los muchachos, con mi gente", continuó Taveras, quien se fue de 3-1 con una carrera empujada.

Para el manager del Equipo del Mundo, el boricua Bernabé Williams, la derrota no le quitó la satisfacción de dirigir a un grupo de aspirantes a la Gran Carpa.

"Fue magnífico", dijo Williams, leyenda de los Yankees de Nueva York, inmediatamente después del final del partido. "Hubo un gran talento en el terreno. Hubo par de errores por ahí, pero pudimos poner a todo el mundo a jugar y creo que fue una gran experiencia para los muchachos. Es lo único que podemos pedir."

Ya para el sexto episodio, se veía que el juego se iba de un solo lado a favor del Equipo de Estados Unidos. El entusiasmo en los primeros innings exhibido por Taveras, junto a sus compatriotas Jean Segura y Rymer Liriano, disipó poco a poco en el transcurso del encuentro. Pero al fin y al cabo, todos quisieron sacar algo positivo de lo que vivieron en el Kauffman Stadium de Kansas City.

"Fue divertido", dijo Liriano. "Perdimos, pero hicimos nuestro esfuerzo para ganar. Me encantó jugar aquí, en un play de Grandes Ligas."

La asistencia fue una de las mejores que se han visto en los últimos años para un Juego de las Futuras Estrellas. Para el panameño Christian Bethancourt, prospecto de los Bravos de Atlanta, fue algo impactante jugar ante tantos espectadores.

"Fue una gran oportunidad de jugar ante tanta fanaticada", dijo Bethancourt, quien se fue de 3-0 en el juego. "Creo que jamás había jugado ante tanto público.

"Hubo demasiado nivel, tanto del Equipo del Mundo como del Equipo de Estados Unidos", continuó. "Da ánimo y aliento para que uno haga las cosas bien jugando en estos escenarios."

Efectivamente, motivación no les falta a estos muchachos que aspiran a jugar en un estadio de Grandes Ligas todos los días. En este partido lo saborearon, aunque fuera por un día.

"Me pareció súper bien pitchar aquí", dijo el zurdo dominicano Enny Romero, a quien se le vio la sonrisa luego de tirar un cero en el partido. "Había muchos scouts de diferentes organizaciones y uno trata de que lo vean. Me da más orgullo de seguir trabajando duro todos los días."

El mayor aplauso para un pelotero del Equipo del Mundo fue en el mismo primer episodio, lanzado por el dominicano Yordano Ventura, perteneciente a la misma organización de los Reales. Ventura tiró un primer inning en blanco, así luciéndose en el estadio que quisiera llamar su "casa" en un futuro no tan lejano.

"Me siento contento", dijo Ventura. "Eso es lo que yo quería hacer, demostrar lo que yo tengo y que yo puedo pitchar donde me pongan. Me sentí bien. Estaban trabajando bien mis pitcheos buenos; me gusta así."

¿Y la ovación del público?

"Claro, eso le da más emoción a uno", contestó. "Están con uno; me gustó así, que estuvieran con uno."