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PHOENIX -- Los aficionados de Arizona abuchearon en cada oportunidad a su nuevo villano favorito, Prince Fielder, y le hicieron saber lo que pensaban acerca de su selección de toleteros para el Derby de Jonrones.

El primera base de Milwaukee les respondió el mensaje con un gran batazo. Y los calló a todos.

Tras dos días de recibir muestras de hostilidad, Fielder disparó un jonrón de tres carreras para ser nombrado el Jugador Más Valioso del Juego de Estrellas, en el que la Liga Nacional se impuso el martes 5-1 a la Americana.

El capitán de la Nacional para el Derby de Jonrones, realizado el lunes, enfureció a los aficionados de Arizona al no incluir en su equipo a Justin Upton, jardinero derecho de los Diamondbacks locales.

"No lo tomé como nada personal, entendí la razón", dijo Fielder.

Fielder no pudo mantenerlos en silencio durante el concurso de cuadrangulares, no avanzó a la ronda final y fue increpado cada vez que tomó su turno al bate. Pero en el Juego de Estrellas se reivindicó con un leñazo frente al zurdo de Texas, C.J. Wilson, en el cuarto inning.

De pronto, el abucheo se trocó por un "¡Oh!", de asombro.

Fielder había pagado los platos rotos, luego que las Grandes Ligas cambiaron el formato para este año en el Derby.

En vez de seleccionar a ocho toleteros para competir, se eligió a dos capitanes, quienes a su vez debían escoger equipos de cuatro personas para cada liga. Fielder tuvo el honor en la Nacional, mientras que en la Americana, la decisión corrió a cargo del dominicano David Ortiz, de Boston, quien era el campeón defensor del Derby.

Upton era considerado favorito para llegar al equipo de la Nacional, en parte porque milita en el club anfitrión del clásico de media temporada. La realidad es que también tenía buenos números en la campaña y, evidentemente, sabía cómo batear en el espacioso Chase Field.

En vez de elegirlo a él, Fielder seleccionó a su compañero en Milwaukee, Rickie Weeks; al jardinero central de los Dodgers, Mark Kemp, y al guardabosque izquierdo de los Cardenales, Matt Holliday, causando indignación entre los aficionados de los Diamondbacks.