(US Presswire/AP)

CHICAGO -- Mark Buehrle lanzó el primer juego perfecto en las Grandes Ligas en cinco años al conducir el jueves a los Medias Blancas de Chicago a una victoria de 5-0 sobre los Rays de Tampa Bay.

Buehrle (11-3) recibió la ayuda de una sensacional atrapada en la apertura del noveno inning del jardinero central DeWayne Wise, quien estiró el guante sobre el muro para preservar el juego perfecto y la blanqueada.

Wise entró al partido en el inicio de la entrada como reemplazo defensivo. El primer bateador Gabe Kapler abrió el episodio con un batazo a lo profundo del bosque izquierdo-central. Wise corrió con todo, dio un brinco y puso el guante sobre la cerca para robarle un jonrón a Kapler.

La pelota estuvo punto de salírsele del guante al bajar de la cerca, pero Wise supo retenerla y se la exhibió a la afición con su mano izquierda.

"Crucé los dedos para que la pelota no se fuese, de que iba a tener margen para atraparla. Era conciente de que todos mis compañeros estaban haciendo todo lo posible para preservar el juego sin hits, el juego perfecto, lo que fuese", dijo el zurdo de 30 años.

El cubano Michel Hernández se ponchó para el segundo out. Con los fanáticos coreando el nombre de Buehrle, Jason Bartlett fue puesto fuera con una roleta por el campocorto.

Los compañeros de Buehrle, comenzando con el catcher puertorriqueño Ramón Castro, corrieron para abrazarle mientras los 28.036 aficionados en el estadio de Chicago rugían de felicidad desde las tribunas.

"Nunca pensé que iba a lanzar un juego sin hits, nunca pensé que iba a lograr un juego perfecto, nunca pensé que iba a pegar un jonrón", dijo Buehrle, que ha hecho las tres cosas. "Nunca digas nunca en este deporte porque pueden pasar cosas irreales".

"La verdad es que no me creo haberlo logrado. Tenemos un vuelo corto a Detroit. Creo que después habrá un poquito más de euforia", agregó Buehrle.

El presidente Barack Obama llamó al lanzador para felicitarlo. Obama le dijo: "esto es un logro increíble" y "algo que todos recordarán para siempre", según el vocero del mandatario.

Apenas hace una semana Obama lanzó la primera bola del Juego de Estrellas en San Luis y llevaba puesta una chaqueta de los Medias Blancas, su equipo favorito en las Grandes Ligas, e incluso antes visitó a Buehrle y otros jugadores.

El pitcher se quedó con ganas de hablar más con el presidente.

"Bromeamos un poco, fue una llamada de 30 segundos y me dejó como, '¿Qué?, ¿eso es todo lo que tiene para mí?'", dijo.

Se trata del segundo juego sin hits en la carrera de Buehrle. La vez anterior fue con una victoria 6-0 sobre Texas el 18 de abril de 2007, juego en el que enfrentó al mínimo de 27 bateadores. No pudo ser perfecto porque le dio la base por bolas a Sammy Sosa con un lanzamiento en cuenta de 3-1 y un out en el quinto inning. Un par de lanzamientos después, Buehrle sacó out al dominicano Sosa al sorprenderlo fuera de base.

Fue el 18vo juego perfecto en la historia de las mayores y el 16to en la era moderna que comenzó en 1900.

El último pitcher en lograr la hazaña fue Randy Johnson de Arizona contra Atlanta, el 18 de mayo del 2004.

Previo al noveno, Buehrle no necesitó de grandes jugadas. En el cuarto, el campocorto cubano Alexei Ramírez atrapó una fuerte línea bateada por Evan Longoria. En el octavo, el primera base Gordon Beckham no se movió para engarzar otro batazo limpio de Pat Burrell.

"La vez anterior le compré relojes a todos. Fue un juego sin hits bastante caro", dijo Buehrle. "Este me va a salir mucho más caro".

Scott Kazmir (4-6) permitió cinco carreras y cinco hits en seis entradas para cargar con la derrota.

Josh Fields, de 20-1 en sus últimos turnos, bateó un grand slam en el segundo y Ramírez remolcó una carrera con un doble en el quinto.

Fue el segundo juego sin hits que sufren los Rays, que Derek Lowe de Boston logró la faena el 27 de abril de 2002.

Por los Rays, el dominicano Carlos Peña de 3-0 y el cubano Hernández de 3-0.

Por los Medias Blancas, el puertorriqueño Castro de 2-1, una anotada. El cubano Ramírez de 3-2, una remolcada.